por Jada Gimenez, RN, CCM
Las fiestas son una época de magia, risas, conexión y alegría… ¡no un momento en el que nadie quiera estar pensando en visitas al hospital o problemas de salud! Sin embargo, quizá le sorprenda saber que, según un estudio publicado en una revista de la Asociacion Americana del Corazon, “ocurren más muertes cardíacas en Estados Unidos el 25 de diciembre que en cualquier otro día del año, seguido por el 26 de diciembre y el 1 de enero”. Otro estudio realizado por el Instituto Nacional de la Salud (NIH por sus siglas en inglés) concluyó que “la Navidad y el Día de la Independencia se asociaron con un aumento de hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca inmediatamente después de los días festivos”. Probablemente exista una variedad de factores que explican este fenómeno; el estrés de las fiestas, posponer atención y citas médicas importantes, así como el aumento en el consumo de alcohol, sal y azúcar, probablemente contribuyen todos a este incremento en los eventos cardiovasculares. Exploremos algunas maneras prácticas de reducir sus factores de riesgo.
Dé un descanso acogedor a sus preocupaciones.
El estrés, lamentablemente, parece seguirnos constantemente en estos tiempos y, con el ajetreo de la temporada, las dinámicas sociales desafiantes y el duelo por la ausencia de seres queridos, las fiestas no son la excepción. Recuerde este año…
- Está bien decir que “no” – Entre el trabajo, la escuela, la iglesia, la familia y los amigos, nunca faltan los eventos sociales durante la temporada de las fiestas. Si usted descubre que está pasando más tiempo preparándose para eventos y corriendo de una reunión festiva a otra, en lugar de disfrutarlas realmente, considere reducir sus compromisos este año y reservar su calendario para aquellos familiares y amigos que más significan en su vida.
- Asegúrese de dormir bien – Se recomienda mantener un horario de sueño regular de 7 a 9 horas por noche. Si le cuesta trabajo quedarse dormido, intente implementar una rutina para “desconectarse” y relajarse antes de acostarse. Apague las pantallas una hora antes de ir a dormir y pruebe un baño tibio o una taza de té caliente para ayudar a que su cuerpo se relaje por la noche.
- Practique la gratitud – En un estudio del NIH se encontró que “los actos de gratitud pueden utilizarse como complemento terapéutico para tratar la ansiedad y la depresión, y pueden aumentar los sentimientos y emociones positivas en la población general”. Así que tome nota de las cosas por las que usted está agradecido este año… dele las gracias a alguien por un acto de bondad (sea grande o pequeño), anote sus mayores bendiciones del año, o quizá solo haga una pausa para estar presente y disfrutar el momento durante esta temporada festiva.

Trate la sal como la brillantina: un poco rinde mucho.
La sal hace que el cuerpo retenga agua, lo que obliga al corazón a trabajar más para circular el líquido adicional. No solo ejerce presión sobre el corazón, sino que también puede causar síntomas como hinchazón, tos, fatiga y dificultad para respirar. Aquí tiene dos consejos para reducir su consumo de sal:
- Cocine desde cero – Considere preparar algunos de sus platillos favoritos de las fiestas utilizando ingredientes frescos en lugar de procesados para ayudar a reducir el contenido de sodio. Haga clic aquí para algunas recetas festivas.
- Sirva porciones más pequeñas – Otra manera de reducir la cantidad de sal en las comidas festivas es sirviéndose porciones más pequeñas, especialmente de los platillos más altos en sodio (como jamón, pavo, relleno, cazuela de ejotes y salsa “gravy”).
Anime a los postres a adoptar un horario de medio tiempo.
Aunque la temporada navideña ofrece una abundancia de postres ricos y deliciosos, lo más saludable es disfrutarlos con moderación. Cuando consumimos carbohidratos y azúcar, nuestros niveles de glucosa en sangre aumentan; niveles más altos de azúcar dañan los tejidos con los que entran en contacto dentro del cuerpo, incluidos los vasos sanguíneos, los riñones y los nervios. La glucosa elevada también puede disminuir nuestra respuesta inmunológica, haciéndonos más propensos a enfermedades e infecciones. Aquí tiene tres formas sencillas de reducir la cantidad de azúcar:
- Evite beber azúcar – Las bebidas azucaradas son unas de las mayores fuentes de azúcar. Considere optar por agua (incluyendo agua con gas o infusionada) o té regular en lugar de té dulce, jugos y refrescos. Si decide beber alcohol en una fiesta, pida una “media porción”.
- Use menos azúcar al hornear – ¿Sabía que a menudo puede reducir el azúcar en sus recetas de repostería hasta un tercio sin afectar significativamente el sabor o la textura? Considere probar este truco para sus postres festivos este año.
- Reserve los dulces para indulgencias ocasionales – Está bien disfrutar un antojo especial de vez en cuando… lo importante es reservar los postres para ocasiones especiales en lugar de consumirlos a diario. ¡La moderación es clave!
Para más consejos sobre cómo mantenerse saludable esta temporada festiva, consulte nuestro artículo relacionado, “Es la época de gripe”.